La elección del tipo de implante dental marca una diferencia sustancial en el resultado final del tratamiento. Entre las opciones disponibles, los implantes dentales de superficie lisa representan una alternativa específica que muchos profesionales consideran en situaciones clínicas concretas. A diferencia de lo que pueda parecer, no se trata de una tecnología obsoleta, sino de una herramienta con indicaciones precisas que sigue teniendo vigencia en la implantología moderna.
Comprender cuándo y por qué un especialista opta por esta superficie resulta fundamental para pacientes que buscan información rigurosa sobre su tratamiento. En Clínica Dental Salvo trabajamos con diferentes sistemas de implantes, seleccionando cada uno según las necesidades individuales de quien acude a consulta.
Qué son los implantes dentales de superficie lisa
Los implantes de superficie lisa presentan una textura pulida y uniforme en su exterior, sin las microrugosidades características de otros sistemas. Esta superficie se obtiene mediante procesos de mecanizado que dejan el titanio con un acabado brillante y homogéneo. El diseño original de los primeros implantes dentales correspondía precisamente a este tipo de superficie, desarrollado por el profesor Brånemark en sus investigaciones pioneras.
La osteointegración, es decir, la unión entre hueso y titanio, se produce de manera diferente comparada con superficies tratadas. El contacto hueso-implante tiende a ser menor, aunque esto no significa necesariamente un peor pronóstico en todos los casos.
Diferencias con implantes dentales de superficie rugosa
La principal distinción radica en la topografía del material. Mientras los implantes rugosos presentan microporosidades creadas mediante arenado, grabado ácido o combinaciones de ambas técnicas, los lisos mantienen una textura prácticamente uniforme. Esta diferencia tiene implicaciones directas en varios aspectos:
- Velocidad de osteointegración más lenta en superficies lisas
- Menor superficie de contacto entre hueso e implante
- Comportamiento diferente frente a la acumulación bacteriana
- Respuesta tisular distinta en los tejidos blandos circundantes
Los implantes rugosos dominan actualmente el mercado por su mayor predictibilidad en situaciones estándar. Sin embargo, la superficie lisa ofrece ventajas específicas que justifican su uso continuado en determinados escenarios clínicos.

Cuándo se utilizan implantes dentales de superficie lisa
La indicación principal aparece en pacientes con historial de enfermedad periodontal severa. Cuando existe riesgo elevado de periimplantitis, la superficie lisa dificulta la colonización bacteriana y facilita la descontaminación en caso de infección. Los profesionales también consideran esta opción en pacientes con factores de riesgo como diabetes mal controlada, tabaquismo o compromiso inmunológico.
La decisión nunca es arbitraria: responde a un análisis individualizado donde se ponderan múltiples variables. En nuestra práctica diaria en Zaragoza, evaluamos cada caso para determinar qué tipo de superficie ofrece mayores garantías de éxito a largo plazo.
Casos específicos y criterios clínicos
Existen situaciones donde la superficie lisa demuestra su valor de forma clara. Los pacientes que han perdido implantes dentales previos por periimplantitis constituyen candidatos frecuentes para este tipo de superficie. También resulta apropiada en zonas con hueso de calidad excelente, donde la osteointegración no requiere el estímulo adicional de las microrugosidades.
Algunos protocolos de implantes dentales de carga inmediata en mandíbula utilizan diseños híbridos que combinan zonas lisas y rugosas en el mismo implante. El criterio clínico debe prevalecer sobre las tendencias comerciales: no existe un implante universalmente superior, sino opciones más o menos adecuadas según el contexto.
Ventajas y limitaciones de este tipo de superficie
Las ventajas de los implantes con superficie lisa incluyen menor adherencia del biofilm bacteriano, facilidad de limpieza y mantenimiento, y mejor comportamiento en casos de exposición del cuello del implante. Cuando se produce recesión de los tejidos blandos, la superficie lisa resulta menos propensa a acumular placa que las rugosas.
Las limitaciones también deben considerarse:
- Tiempo de osteointegración prolongado, generalmente entre cuatro y seis meses
- Menor indicación en hueso de baja densidad
- Contraindicación relativa en zonas con compromiso óseo significativo
- Necesidad de mayor estabilidad primaria para compensar la integración más lenta
El equilibrio entre estas características determina la idoneidad en cada paciente. No se trata de elegir lo mejor en abstracto, sino lo óptimo para una situación concreta.
Comportamiento a largo plazo
Los estudios longitudinales muestran tasas de supervivencia satisfactorias para implantes de superficie lisa cuando se colocan siguiendo indicaciones correctas. El seguimiento a veinte años de los implantes originales de Brånemark demostró resultados consistentes. La clave reside en la selección adecuada del caso y el cumplimiento de los protocolos de mantenimiento.

Los fracasos suelen relacionarse más con factores del paciente o errores en la planificación que con deficiencias inherentes a la superficie. En Clínica Dental Salvo realizamos controles periódicos que permiten detectar cualquier alteración antes de que comprometa la estabilidad del implante.
Importancia del control y mantenimiento
Todo implante dental requiere un programa de mantenimiento riguroso, independientemente de su superficie. Sin embargo, los implantes lisos presentan particularidades que facilitan ciertas maniobras de higiene profesional. La instrumentación durante las revisiones resulta más sencilla y menos agresiva.
Los pacientes pueden mantener una higiene domiciliaria efectiva con técnicas estándar de cepillado e hilo dental o cepillos interdentales. La acumulación de cálculo, cuando ocurre, se elimina con mayor facilidad que en superficies tratadas. Este aspecto resulta especialmente relevante en pacientes con destreza manual reducida o dificultades para mantener una higiene óptima.
Seguimiento profesional
El calendario de revisiones debe establecerse de forma individualizada. Durante el primer año tras la colocación, las visitas suelen programarse cada tres o cuatro meses. Posteriormente, la frecuencia puede espaciarse según la evolución y los factores de riesgo del paciente.
Cada revisión incluye valoración clínica, sondaje periimplantario y, cuando está indicado, control radiográfico. La detección temprana de cualquier signo de alarma permite intervenir antes de que se produzca pérdida ósea significativa. Este enfoque preventivo marca la diferencia entre mantener un implante funcional durante décadas o enfrentar complicaciones evitables.
Consulta con Clínica Dental Salvo Zaragoza
La selección del implante adecuado requiere un diagnóstico preciso y una planificación personalizada. Los implantes de superficie lisa constituyen una opción válida en contextos específicos, no una alternativa inferior a descartar sistemáticamente.
El profesional debe explicar las razones que justifican cada decisión terapéutica, permitiendo al paciente participar de forma informada en su tratamiento. La tecnología actual ofrece múltiples posibilidades, y el verdadero valor añadido reside en saber cuál aplicar en cada momento.

Si buscas un equipo que evalúe tu caso con rigor y te ofrezca soluciones adaptadas a tus necesidades reales, el Dr. Eduardo Salvo y su equipo están preparados para ayudarte. Ofrecemos diferentes tipos de tipos de implantes dentales según las características de cada caso.
También disponemos de implantes dentales con conexión interna y otras tecnologías avanzadas. Para casos complejos, ofrecemos soluciones como implantes dentales cigomáticos o implantes dentales cortos. Conoce más sobre los implantes dentales en Zaragoza y solicita tu consulta para descubrir qué opción de tratamiento se ajusta mejor a tu situación particular.
