La mordida profunda (en inglés, overbite o deep bite) es un solapamiento vertical excesivo: al cerrar, los dientes de arriba tapan demasiado a los de abajo. Lo habitual es que los cubran entre un 20 y un 30 % de su altura, unos 2-3 mm. No es lo mismo que el overjet o resalte, que es la distancia horizontal entre los incisivos superiores e inferiores, es decir, los dientes «salidos» hacia delante.
Causas de la mordida profunda y factores genéticos
La mordida profunda puede originarse por múltiples factores, tanto genéticos como ambientales. En muchos casos, la predisposición genética juega un papel crucial, ya que la forma y tamaño de la mandíbula, así como la posición de los dientes, se heredan de los padres. Por ejemplo, si uno o ambos progenitores presentan una sobremordida marcada, es probable que sus hijos también desarrollen esta condición.
Otras causas incluyen el desgaste dental por bruxismo (rechinar de dientes), traumatismos en la mandíbula o la pérdida prematura de piezas dentales, lo que puede provocar un desequilibrio en la mordida y contribuir a la sobremordida.
Síntomas de la sobremordida dental y signos de alarma
Detectar una mordida profunda a tiempo es esencial para evitar complicaciones. Entre los síntomas más comunes se encuentra el solapamiento visible de los dientes superiores sobre los inferiores, que puede ser leve o severo. En casos avanzados, los dientes inferiores pueden quedar casi invisibles al cerrar la boca.
Otros signos de alarma incluyen dificultad para morder o masticar correctamente, desgaste irregular de los dientes. En casos marcados, los incisivos inferiores pueden llegar a tocar el paladar y dañar la encía.
Si se observan estos síntomas, es recomendable acudir a un especialista en ortodoncia para una evaluación completa y determinar si existe una sobremordida que requiera tratamiento.
Consecuencias en la articulación temporomandibular (ATM)
Se ha relacionado con molestias en la articulación temporomandibular (ATM), aunque la relación no es directa ni se da en todos los casos. Lo que sí es frecuente es un desgaste mayor de los incisivos.
Tratamientos ortodóncicos para corregir la mordida profunda
El tratamiento de la mordida profunda varía según la edad del paciente y la gravedad del caso. En niños y adolescentes, la ortodoncia interceptiva es fundamental para guiar el crecimiento mandibular y evitar que la sobremordida se agrave. Los aparatos funcionales son algunas de las herramientas utilizadas para corregir la posición de los dientes y la mandíbula.
En adultos, la ortodoncia convencional con brackets metálicos o cerámicos sigue siendo una opción efectiva. Estos dispositivos permiten mover los dientes gradualmente hasta alcanzar una oclusión correcta. En casos más severos, puede ser necesario combinar ortodoncia con cirugía ortognática para reposicionar la mandíbula y lograr un equilibrio funcional y estético.
Es importante destacar que cada tratamiento debe ser personalizado, considerando las características individuales y expectativas del paciente para obtener resultados duraderos y satisfactorios.
Uso de férulas y alineadores invisibles en sobremordida
En los últimos años, los alineadores invisibles se han convertido en una alternativa popular para corregir la mordida profunda, especialmente en adultos que buscan una solución estética y cómoda. Estos dispositivos transparentes y removibles permiten un tratamiento discreto y facilitan la higiene bucal.
Las férulas o placas de descarga también juegan un papel importante, sobre todo en pacientes que presentan bruxismo asociado a la sobremordida. Estas férulas protegen los dientes del desgaste y ayudan a aliviar la tensión en la ATM, complementando el tratamiento ortodóncico.
Sin embargo, es fundamental que el uso de estos dispositivos sea supervisado por un profesional para garantizar su efectividad y evitar complicaciones.
Prevención y hábitos que empeoran la mordida profunda
Prevenir la mordida profunda implica adoptar hábitos saludables desde la infancia. Evitar la succión prolongada del dedo o el uso excesivo del chupete, fomentar la respiración nasal y mantener una buena higiene bucal son medidas clave para un desarrollo mandibular adecuado.
Además, es importante controlar hábitos como morder objetos duros, rechinar los dientes o masticar de manera unilateral, ya que pueden agravar la sobremordida y causar daños en la estructura dental y la ATM.
Las revisiones odontológicas periódicas permiten detectar a tiempo cualquier alteración en la mordida y tomar medidas preventivas o correctivas antes de que el problema se agrave.
Soluciones personalizadas en Clínica Dental Salvo en Zaragoza
En la Clínica Dental Salvo en Zaragoza ofrecemos un enfoque integral y personalizado para el tratamiento de la mordida profunda. Nuestro equipo de ortodoncistas cuenta con la experiencia y tecnología necesaria para diagnosticar con precisión y diseñar planes de tratamiento adaptados a las necesidades de cada paciente.
Desde ortodoncia tradicional hasta alineadores invisibles y terapias complementarias para la ATM, en nuestra clínica priorizamos la comodidad, estética y funcionalidad. Además, ofrecemos un seguimiento continuo para asegurar resultados óptimos y duraderos.